martes, 21 de mayo de 2019

Una planta y dos águilas reales para frenar el embalse de Barrón

El pasado domingo tuve la oportunidad de conocer un rincón alavés de la Cuadrilla de Añana, alejado de las rutas turísticas que recorren los muchísimos lugares de interés de la zona. Se trata de Barrón, pueblo que además llevo como uno de mis apellidos.

Aprovechando la llamada de una compañera de Sagarrak Ekologista Taldea de Basauri, me sumé a la excursión que prepararon para pasar el día por la zona, acercándose también al conflicto que afecta a Barrón por el proyecto con el que la Diputación Foral de Álava quiere construir un embalse. Allí nos recibieron miembros de la Plataforma por la paralización del Embalse de Barrón-Añana y contaron cuáles eran los impactos que esta obra generará.

Foto: Plataforma por la paralización del embalse

¿Cómo es el embalse que Diputación quiere construir en Barrón?

Se trata de un embalse situado bajo el pueblo de Barrón, que inundará 52 hectáreas de tierra, casi en su totalidad de cultivo. Tendrá una capacidad de 4,3 hectómetros cúbicos. ¿Te haces idea de su tamaño? Yo tampoco, pero saber que la altura máxima de la presa va a rozar los 30 metros de altura ya indica que tendrá unas dimensiones bastante grandes. El embalse se construiría sobre el cauce de un arroyo que ni de lejos podría llenar la balsa. Por ello, se transportará agua desde los ríos Tumecillo y Omecillo (protegido por la Red Natura 2000). Aquí puedes ver la presentación del proyecto.

¿Por qué este proyecto?

El uso de este embalse estaría destinado exclusivamente al regadío. Se trata de un proyecto de la Diputación alavesa para frenar la despoblación del entorno. El punto de vista de la institución alavesa es que facilitando el regadío se dinamizará la actividad agraria y esto atraerá a vivir a más personas a la comarca. Sin embargo, esta obra se hace en un contexto en el que pese a que la extensión de tierra cultivada no se reduce, cada vez son menos las manos que las poseen.

Impactos socio-económicos

El embalse de Barrón es un proyecto pensado en la lógica de la agricultura intensiva industrializada. La intención es facilitar la actividad agrícola. Pero, ¿de quién? En un contexto de cambio climático que está provocando cada vez menos pluviosidad, la solución buscada por la Diputación es transportar agua de otros ríos para poder mantener ese modelo con cultivos que necesitan regadío, en lugar de buscar modelos agrícolas alternativos que se adapten a las nuevas condiciones climáticas. Las personas que quieran “echarse al monte” e impulsar iniciativas de cultivos ecológicos no tendrán cabida. También lo tendrán difícil quienes ya practican este modelo en la zona y verán sus tierras inundadas. Por otro lado, también hay que tener en cuenta el enorme gasto que supone esta obra. Está presupuestada en 180 millones de euros, y ya sabemos qué suele suceder con los presupuestos iniciales...

Impactos medioambientales

Barrón, situado a los pies de la Sierra de Arcamo (donde se encuentran sus conocidas loberas), se encuentra en un entorno natural de gran valor, y la construcción del embalse conllevaría dos víctimas directas.

La primera víctima sería el águila real. En las inmediaciones de Barrón vive una de las pocas parejas de águilas reales de Euskadi (además, de las que más crías aporta). Esta especie necesita una amplia superficie de caza para poder alimentarse y un entorno tranquilo para poder aparearse. El embalse restaría bastante superficie de caza para las águilas, y su construcción haría que la nueva variante de Barrón pase a menos de 700 metros del nido (en la actualidad está a algo más de 1700 metros). Además, la existencia de una balsa tan grande provocaría habituales nieblas que le dificultarían la caza.

Genista eliassennenii
La segunda víctima sería la genista eliassennenii, una planta endémica presente en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Esta planta existe desde hace 4 millones de años y vive en un cerro próximo al pueblo y que casi cubrirá el agua del embalse. La genista ha sobrevivido desde hace tanto tiempo debido a unas condiciones climáticas que cambiarán si el embalse se construye.

¿Es necesaria esta infraestructura?

Vecinxs de la zona nos comentaron en la visita a Barrón que este embalse sería una obra desmesurada, que no se ajusta a las necesidades de la población. Incluso mencionaron alguna otra obra hidráulica cercana en la que se invirtieron 17 millones de euros y no tiene todo el uso que debería. El embalse de Barrón supone una obra de difícil comprensión, ya que no responde a necesidades reales de la población, tiene un elevadísimo coste económico y su impacto medioambiental es enorme.

Es difícil entender el empeño de la Diputación por hacer esta obra, ya que además de todo lo expuesto, el proyecto llega tras la realización de un proceso participativo con personas expertas y habitantes de la zona afectada (dedicados sobre todo a la agricultura y la ganadería) en el que mostraban sus preocupaciones y proponían como alternativa para el regadío la construcción de balsas de riego. Este proceso está recogido en este informe que realizó la Fundación Nueva Cultura del Agua. Por algún motivo, sin embargo, esta propuesta no ha sido tenida en cuenta.

¿Qué opinan los partidos políticos alaveses?

Con la proximidad de las elecciones locales es momento de ver cómo se posiciona cada partido respecto a este proyecto echando un vistazo a sus programas electorales, y votar en consecuencia...

Llama la atención la contradicción en que entra el PNV, principal fuerza política que ha impulsado este embalse desde el gobierno foral. Mientras los hechos demuestran su empeño en tratar de sacar adelante la mayor obra de infraestructura hidráulica para regadío de Álava, en su programa electoral recoge que "se optimizarán los recursos hidráulicos del Territorio y se priorizará la complementariedad de las instalaciones ya en funcionamiento para ampliar las zonas regables". En este caso las palabras y los hechos son completamente opuestos.

El PSE ha sido socio en el gobierno durante la última legislatura. En cambio, leyendo su programa electoral no queda clara su postura respecto al embalse de Barrón. "Apoyar los regadíos y, especialmente, a aquellos de riego por goteo que no limiten la superficie mínima en la que se instala" resulta un punto demasiado abierto...

Quien es manifiestamente favorable al proyecto en los dichos y en los hechos es el PP. Siempre se han mostrado de acuerdo y así lo plasman también en su programa electoral: "apoyaremos la construcción de infraestructuras agrarias y en especial la continuación en la construcción e implantación del regadío de Valles Alaveses".

Contrario al proyecto se ha mostrado hasta ahora EH Bildu, cuyo programa electoral para la provincia no he encontrado... Sin embargo, este artículo firmado por su candidato Kike Fernández de Pinedo calificando de "despropósito" al embalse de Barrón y la manera en que ha sido impulsado, y afirma que el proyecto necesita ser "repensado y modificado".

Elkarrekin Podemos también se ha manifestado en contra del proyecto y exigido su paralización en la pasada legislatura, tanto desde Podemos como desde Irabazi. La escueta frase "redimensionar el proyecto del embalse de Barrón" es toda la mención que hace al proyecto en su programa electoral.

martes, 20 de junio de 2017

Enredémonos entre personas y no entre rumores

Más de 25.000 personas llegadas desde Álava tomaron recientemente las calles aledañas al estadio de fútbol Vicente Calderón de Madrid dispuestas a pasar un día inolvidable y ver cómo el Glorioso levantaba el título de Copa al gigante Barcelona. No pudo ser, pero el día vivido en Madrid será recordado, sobre todo por quienes allí estuvieron, como una ocasión en la que plantamos un trocito de nuestra provincia en una base llamada Araba Hiria a más de 300 kilómetros de casa, desde la que animamos, cantamos, reímos, comimos, bebimos, nos relacionamos… mostrando nuestra forma de ser. Todo ello desde el respeto y en armonía con la afición catalana y la población madrileña.



También recuerdo cómo en Dortmund miles de personas asistieron a una bajada de Celedón. O cómo la afición del Baskonia ha disfrutado y hecho disfrutar con paseíllos de blusas y neskas en A Coruña

martes, 7 de marzo de 2017

Marcas europeas de calzado que toman medidas para proteger los Derechos Humanos


Las empresas que forman parte de este grupo han demostrado a la campaña Cambia Tus Zapatos que, aunque aún de forma insuficiente, llevan a cabo medidas de debida diligencia en materia de derechos humanos. Aunque tienen margen de mejora, al menos dan argumentos para tenerlas en cuenta para futuras compras.

Fuente: Derechos laborales pisoteados

A priori... ¿Alguien imaginaría que ADIDAS fuera a estar entre las marcas europeas de calzado mejor situada en lo relativo a la protección de derechos humanos? Este grupo, que en 2005 absorbió a otra marca como Reebok,

Marcas de calzado que han dado algún paso para garantizar Derechos Humanos


Este grupo de marcas han trabajado y, declarativamente, cuentan con acciones de protección de derechos humanos en sus cadenas de suministro, aunque no acreditan que las hayan implementado con determinación.

Fuente: Derechos laborales pisoteados

La marca de calzado con sede en Suiza BATA se abastece de diez países diferentes entre Europa y Asia,

Marcas de calzado que se esfuerzan lo mínimo por garantizar los Derechos Humanos

En este apartado encontramos tres grupos que no aportaron datos a Cambia Tus Zapatos que demostraran que en sus procesos de producción se respetan los derechos de las personas y que aplican procesos de debida diligencia.

Fuente: Derechos laborales pisoteados

Comencemos hablando de GABOR. La empresa alemana asegura que en sus propias fábricas, situadas el 85% en Europa y el 15% en Asia, paga salarios que superan el salario mínimo interprofesional y que cubren las necesidades básicas. Sin embargo,

lunes, 6 de marzo de 2017

Industria del calzado: falta de transparencia y radiografía general en cuanto a Derechos Humanos

De las 23 empresas contactadas por la campaña Cambia Tus Zapatos para evaluar sus comportamientos en cuanto a Derechos Humanos, solo solo 12 respondieron a los cuestionarios. 11 de las marcas no quisieron pronunciarse ni emitir comentarios cuando fueron cuestionadas sobre cómo garantizan la protección de los derechos humanos y laborales de las personas que producen los zapatos que venden. Opacidad total, cuando la debida diligencia en derechos humanos incluye informar públicamente sobre las acciones realizadas para garantizar los derechos. ¿De qué no quieren hablar? Estas marcas son: la española Camper, Ara, Bally, Birkenstock, CCC, ECCO, Ferragamo, Leder & Schuh AG, Rieker, TOD'S y Wojas.




Infografía extraída del informe Derechos laborales pisoteados

No conozco la mayoría de estas marcas, pero el hecho de saber que CAMPER prefiere no explicar

Así respetan los Derechos Humanos 23 marcas de zapatos

¿Qué marcas de calzado debería buscar si quiero que quienes han producido mis nuevos zapatos lo hayan hecho en condiciones dignas? ¿Qué marcas debo evitar para no dar ni un céntimo al trabajo esclavo? A menudo nos hacemos estas preguntas cuando tenemos que comprar un nuevo par de zapatos de cualquier tipo.

La realidad es que muchas personas deseamos practicar un consumo más responsable también en el calzado, pero la tarea de informarnos sobre la manera de actuar de las diferentes marcas es muy tediosa y, sobre todo, demasiado difícil hasta para un equipo de detectives, dada la nula información que facilitan las marcas. Así pues, este post viene a arrojar un poco de luz sobre el asunto, aprovechando que la campaña Cambia Tus Zapatos ha evaluado 23 empresas del sector

miércoles, 13 de mayo de 2015

Democracia y PP de Maroto no se llevan bien

Lo reconozco e imploro: quiero que Javier Maroto deje de ser el alcalde de Vitoria-Gasteiz tras las elecciones del 24 de mayo. Hay una cantidad enorme de motivos y argumentos por los que pienso esto, que no voy a pasar a enumerar aquí. De lo que sí voy a hablar es de cómo el Partido Popular de Maroto utiliza, sin ningún pudor ni ética, las herramientas que ofrecen los sistemas democráticos no para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, sino para perpetuarse en el gobierno de las instituciones.

Las épocas de elecciones son periodos que culminan con el día de las votaciones, cuando la ciudadanía elige las personas que le van a representar durante cuatro años. Es lo que muchos llaman "fiesta de la democracia". Dejando ahora a un lado que una democracia es, o al menos debería ser, algo más que depositar una papeleta en una urna cada cuatro años, centrémonos en la acción de elegir una papeleta.

martes, 13 de enero de 2015

Uso indebido de la comunicación desde una institución

La información y la comunicación son una tarea obligada para las instituciones públicas, siendo el instrumento a través del cual la ciudadanía puede conocer los servicios y actividades que éstas desarrollan. Se trata de una comunicación que se debe ofrecer de una manera veraz y objetiva, y que cobra una importancia capital en la sociedad actual porque su misión es facilitar y dar a conocer a la ciudadanía el ejercicio de sus derechos y recordarle sus obligaciones. Todo ello se debe llevar a cabo de manera que la opinión política quede al margen, tal y como enuncia la Ley 29/2005 de Publicidad y Comunicación Institucional.


Imagen tomada de Wikipedia.

Sin embargo, existen situaciones en las que estos principios con carácter de servicio público se corrompen y, en ocasiones, algunas instituciones han practicado una comunicación orientada a la perpetuación de un colectivo -normalmente, el partido político que gobierna- al mando de las instituciones. Se trata de un fenómeno similar al que sucede en los grupos públicos de radio y televisión, cuyos contenidos informativos se manejan, maquillan y orientan a favor del grupo político que los controle en el momento.

El empleo tendencioso de las campañas de comunicación institucional tal vez no sea tan evidente como la manipulación que se da en los medios públicos de comunicación de masas, pero también se pueden encontrar prácticas indebidas. Así pues, algunas de estas malas artes pueden ser invertir dinero público en hacer autobombo de los logros que supuestamente un equipo de gobierno ha logrado mediante su gestión o no identificar claramente si un mensaje lo emite una institución o el partido que la gobierna, provocando confusión entre la ciudadanía a quien dirige el mensaje.

A continuación analizo un caso del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, donde

viernes, 20 de junio de 2014

#UrkulluTopaketa: Charla con el Lehendakari sobre fracking y modelo de desarrollo

Mezclar más de un tema en un post es una de las primeras cosas que se recomienda no hacer a los blogueros, de cara a que sus entradas puedan ser más cortas, legibles y atractivas para sus lectores. Sin embargo, en esta ocasión voy a romper esta regla para comentar una iniciativa de gobierno abierto llevada a cabo por el Gobierno Vasco y que se ha traducido en una entrevista ciudadana al Lehendakari y, por otro lado, la respuesta que el mismo aportó en algunas de las cuestiones. Ahí vamos...

Un momento de la entrevista. Irekia

Transparencia y participación ciudadana son dos de los conceptos que en la actualidad más demanda generan por parte de la ciudadanía hacia las personas que les gobiernan. Podríamos decir de la transparencia que viene a ser esa ventana a través de la que podemos observar los movimientos de nuestra clase dirigente y que nos permite controlar o hacer un seguimiento de las actuaciones de dirigentes y departamentos. La transparencia viene a garantizar que se realizan buenas prácticas desde el gobierno o, en caso de que esto no fuera así, que la ciudadanía pueda conocer cuáles son las irregularidades y quién las cometió. La participación ciudadana es ese canal que demanda la ciudadanía para mejorar la democracia y desechar la idea de que toda nuestra aportación al sistema democrático sea la de depositar cada cuatro años una papeleta con las siglas de un partido político.

lunes, 24 de febrero de 2014

El desastre del Rana Plaza sigue sin cerrarse

Pongámonos en el caso de que, por ahorrar dinero, un pabellón propiedad de una gran empresa situada en un polígono industrial de las afueras de nuestra ciudad se viene abajo y, como consecuencia, mueren varias personas y otras tantas resultan heridas. Además, supongamos que esa empresa se desentiende y no indemniza a familias y víctimas. Sería intolerable y la Justicia actuaría contra los responsables. Pero la realidad no es igual en todos los lugares del mundo...

Era 24 de abril de 2013. Habían aparecido numerosas grietas en los pilares del edificio. Tantas que muchas de las personas que trabajaban en su interior tenían miedo a entrar en él. Sin embargo, llegaba el final de mes y las amenazas de sus supervisores de que no cobrarían si se negaban a trabajar las empujaron a entrar a su puesto de trabajo en el edificio Rana Plaza de Daca, capital de Bangladés. Momentos después se consumaba el desastre y, tras desplomarse la construcción, 1.138 personas dejaron allí sus vidas y más de 2.000 resultaron heridas.

Las personas que allí trabajaban, la mayoría mujeres, lo hacían en la industria textil. Tejían ropa para conocidas marcas occidentales como Benetton, Mango, El Corte Inglés, Primark... las cuales se aprovechan de una mano de obra barata para incrementar sus beneficios. Basta con echar un vistazo al testimonio de la superviviente del derrumbe del Rana Plaza, Shila Begum, y al siguiente vídeo con varios testimonios más para hacerse una idea de las condiciones en las que tienen que tejer la ropa que consumimos a muchos miles de kilómetros.

 

Muchas personas perdieron la vida y tantas o más resultaron heridas o incapacitadas para volver a trabajar. A menudo, estas personas deben hacer frente a grandes cargas económicas, como los alquileres de sus viviendas, la educación de sus hijas e hijos o unos medicamentos que palíen las lesiones sufridas en el accidente derrumbe. En cambio, desde el primer momento las víctimas de este desastre se vieron completamente desamaparadas, sin al menos unas indemnizaciones que permitieran hacer frente a estas situaciones tan penosas.

Ante esta tesitura,

lunes, 10 de febrero de 2014

El caso vasco y el papel del lenguaje en la construcción del relato

Art Spiegelman construyó con su obra Maus no solo el único cómic que ha ganado hasta el momento un Premio Pulitzer (1992), que no es poco. Maus, que aporta el testimonio del padre del autor del libro como superviviente al Holocausto, supone un enorme y ejemplar ejercicio de memoria a dos niveles: el primero, el que supone rememorar y verbalizar todas las vivencias que tuvo que soportar Vladek Spiegelman, y, en segundo lugar, por lo que supone a nivel pedagógico que las sociedades conozcan la huella de horror que generó el Holocausto.

Portada de Maus
Portada de Maus
El trabajo de Art Spiegelman es quizás el ejemplo de relato aceptado y asumido por parte mayoritaria de las sociedades que participaron, tanto como víctimas o como victimarios, en el Holocausto. Es un trabajo que nos queda para la posteridad y que hace una labor de reparación social hacia las personas que sufrieron aquellas horribles consecuencias.

Existe una enorme distancia entre el alcance de la violencia vivida durante la II Guerra Mundial y el reciente caso vasco pero, como tras cualquier situación de violencia y tras el abandono de la actividad terrorista por parte de ETA, llega el momento de construir ese polémico relato del que hoy en día tanto se habla y polemiza. ¿El relato de quién se debe escribir? ¿Ha habido y hay o no un conflicto? ¿Contar solo la violencia ejercida por grupos terroristas, o también las vulneraciones de derechos ejercidos por las instituciones? Si contamos todo, ¿estamos equiparando unas víctimas y otras? ¿Se debe priorizar absolutamente la memoria de las víctimas del terrorismo? ¿Es malo equiparar? ¿Van a manipular el relato quienes quisieron imponer el terror y totalitarismo? Son estas varias de las preguntas que están activadas en el debate político cuando trata las políticas públicas de memoria, con la futura construcción de un Centro Memorial de las víctimas del terrorismo en el horizonte. ¿Qué debe aparecer en ese centro?, sería otra pregunta.

Este apasionado debate delata el estado en que nos encontramos actualmente de estudio de lo que ha sucedido, con vistas a comenzar a construir una memoria colectiva. Y en este punto entra en juego la “guerra de lenguajes”, el insertar conceptos que hagan que la construcción del relato discurra hacia una dirección u otra. Para entender mejor este momento es pertinente rescatar la respuesta que Art Spiegelman aporta en la obra MetaMaus al ser preguntado sobre los problemas que le acarreaba la memoria de su padre a la hora de transmitirle su testimonio:

“Recuerdo la frustración cuando me recitaba casi palabra por palabra algo que ya me había contado. Supongo que la memoria funciona así: el lenguaje la reemplaza. Cuando le preguntaba por cosas de las que nunca había hablado, le costaba recordarlas y contármelas. No me enfadaba con él, pero me exasperaba repasarlas para transcribirlas y descubrir que eran casi una copia literal de algo que ya me había relatado. (…)”

En este caso Spiegelman habla de un problema de una persona en concreto, pero que puede ser extrapolable a una sociedad en cuanto a la hipótesis de que el lenguaje reemplaza la memoria. Y está claro que todos los agentes, conscientes de esta premisa, tratan de implantar sus conceptos en el imaginario colectivo. Otro factor, o tal vez escollo, que deja patente que el reto de elaborar un relato que vaya a ser aceptado por todas las sensibilidades vascas, por muy pequeño que sea el territorio, es complicado.

Sea como sea, esta guerra del lenguaje es el escenario en que nos encontramos y, que no se nos olvide, de ella depende cómo practiquemos en el futuro la memoria de lo que aquí ha pasado. ¿Se encontrarán términos comunes? Ese debería ser el objetivo...

jueves, 30 de enero de 2014

Harimakila: el arte de reivindicar derechos

Han pasado ya unos días desde que el Centro Cultural Montehermoso viera cómo la exposición del proyecto Harimakila cedía el testigo a una nueva iniciativa cultural en el espacio que antiguamente ocupaba el Depósito de Aguas.

Durante un mes, quienes acudían al centro cultural del Casco Viejo vitoriano tuvieron la oportunidad de asistir a esta original exposición sensorial. La visita consistía en una aproximación a las condiciones de vida de las personas que trabajan en el sector textil, sobre todo desde el continente asiático. Vamos, las personas que tejen la mayor parte de la ropa que tenemos guardada en el armario.

El recorrido propuesto hacía reflexionar sobre las interminables jornadas laborales, las escasas medidas de seguridad laboral, el uso de métodos perjudiciales para la salud como el sandblasting, el hacinamiento en el que viven las trabajadoras de las fábricas o desastres como el derrumbe del edificio Rana Plaza, donde perdieron la vida más de mil personas.

Una buena iniciativa para promover un consumo consciente de ropa, que espero que nos haga reflexionar y tener un comportamiento crítico a la hora de comprar nuevas prendas. Y es que, aunque no nos lo creamos, cambiar nuestra forma de consumir es una forma más efectiva para transformar más cosas en este mundo que votando a fulanito o menganita.